Hoy entreno, dentro de unas horas. Por mi bienestar físico he decidido actualizar el blog, por pánico a lo que me pueda acontecer.
Durante mi ausencia espiritual han tenido lugar hechos de renombre, como ya os adelanté en esa mini introducción del otro día. Paso a narraros uno de ellos.
No hace mucho tiempo, en un lugar apartado de la geografía porriñesa, más concretamente en Camargo, situado en la comunidad autónoma de Cantabria, se hallaba el equipo de Balonmano comandado por el honorable Hombre Embarazado. Los que saben del tema apuntaban que el motivo del viaje era para investigar si en Cantabria llovía, puesto que en porriño hacía sol, y no se fiaban de la predicción que nos brindaba Peman por la TVG (los resultados fueron inconcluyentes, se detectó la presencia de algo que caía del cielo, pero la cantidad no era suficiente para determinar si era agua o H2O). El caso es que estando allí, la Mujer Embarazada del Hombre Embarazado tuvo a la pequeña criatura (que llamaremos a partir de ahora “Lo más bonito y tierno que hizo el Hombre Embarazado en su vida, porque todo lo demás son maldades”…para abreviar lo denominaremos “el hermoso”). Los hechos apuntan a que El Hermoso sabía que su progenitor se hallaba en las lejanías buscando una respuesta a sus inquietudes, momento en el cual aprovechó para escapar y así no verse sometido a las torturas que se le avecinan. No resultó. El Hombre Embarazado volvió y lo acogió bajo sus senos...digo seno... Y ya está empezando a brotar el mal en su interior, y lo digo porque el otro día lo he conocido, yo me emocioné… a él mi presencia le dio ganas de cagar...perdón...defecar.
Esperando un ablandamiento de conciencia o de sensibilidad del Hombre Embarazado, me he dado cuenta de que no, sigue siendo bastante cabroncete. El otro día, con mi trágica lesión (que al final resultó no ser tan trágica… solo fue trag…) en vez de llamar a la ambulancia, los geos, la policía nacional, interpol, fuerzas armadas, a la nasa, ET o a Sergio Ramos para que nos trajera una copa para ahogar las penas en alcohol (aunque dudo que llegara entera)… se dedicó a reírse de mí… yo, que vi pasar la vida por delante de mis ojos… recordando cuando no era más que una foca que comía pescado en el Polo Norte… eso si, comandando por el chico de las zapatillas, que se dedicó a imitarme diciendo que parecía una croqueta. No tengo más que decir. Es todo demasiado dañino. Creo que me voy a suicidar con una bolsa del Gadis.
Han sido obtenidas imágenes de mi lesión en el entrenamiento del martes, este era el estado que presentaba mientras agonizaba.





